Alberto Fernández también le puso plazo a Guzmán para que logre contener la inflación

¿Todo tiene un final? Así lo dice una vieja canción: «todo termina». Incluso para el empoderado ministro de Economía Martín Guzmán. Es que el presidente Alberto Fernández, a pesar de haberlo defendido como a ningún otro funcionario, lo que le valió el enfrentamiento público con Cristina Kirchner, también lo emplazó para que la batalla contra la inflación empiece a mostrar resultados.

El jefe de Estado quiere que tanta pelea interna por mantenerlo al frente del Palacio de Hacienda tenga réditos. En especial porque dejarlo en funciones y no desplazarlo, como pidieron y siguen pidiendo desde el kirchnerismo, es en buena parte lo que motivó la ruptura en el Frente de Todos.

En una reciente reunión en la Residencia de Olivos, Guzmán aseguró que la inflación comenzará a desacelerarse. Y lo saliente es que tiene un plazo para eso: Alberto Fernández pretende que en no más de 90 días eso se vea. La idea es que para septiembre, a más tardar, sea algo palpable.

Para ello sumó bajo su órbita a la secretaría de Comercio Interior, lo que significó la salida de Roberto Feletti, quien responde a Cristina Kirchner, que si bien no venía teniendo una gestión con resultados positivos tampoco se hablaba de su salida. El pasar a depender de Economía potenció el poder de Guzmán, a quien la vicepresidenta no quiere que continúe en el cargo ni un día más, pero a la vez es una jugada que al darle más poder implica también un mayor nivel de responsabilidad en que las políticas logren el objetivo.

Ahora habrá que ver, y esperar, si la mayor cuota de poder le permiten a Guzmán ponerle tope a una inflación que cada mes que pasa los analistas la ubican cada vez más alto en el acumulado.