La oposición, en guardia: ofensiva oficial contra la Corte

Emiliano Russo

efrusso@eldia.com

La puesta en escena que montaron ayer Alberto Fernández, 13 gobernadores peronistas y otros cinco representantes provinciales, para intentar consensuar un proyecto para ampliar la Corte Suprema a 25 miembros no sólo expuso la falta de empatía sobre los problemas más acuciantes que hoy demanda la sociedad –como la inflación o la inseguridad- sino la urgencia del oficialismo por enviarle un mensaje al máximo tribunal ante el temor que en los próximos días emita un fallo que reintegre a la Ciudad de Buenos Aires los millonarios fondos de la Coparticipación que le sustrajo la Nación, en septiembre de 2020.

En el gobierno porteño no dudan que la iniciativa conocida durante la víspera es el correlato de la dura carta que un grupo de mandatarios provinciales le había enviado a la Corte semanas atrás advirtiéndoles que, en caso que resultara beneficiada la Ciudad de Buenos Aires por el citado diferendo, se vería vulnerado el federalismo. Para el alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta, además, la iniciativa es “un intento de avance del Gobierno sobre el Poder Judicial” al que emparentó con la “reforma judicial, el intento de cambiar la ley del Procurador y la del Consejo de la Magistratura”, todas iniciativas que hoy se encuentran empantanadas por falta de acuerdo en el Congreso.

Para el resto de la oposición, asimismo, el encuentro de Casa Rosada resultó también un gesto más del ataque del oficialismo contra la Justicia. No obstante, advierten que, como los otros proyectos oficiales en la materia, la ampliación de la Corte está destinada “a naufragar” por la falta de acompañamiento parlamentario.

Inaplicable

El jefe de la bancada radical en Diputados, Mario Negri, disparó que esta iniciativa “jamás podría ser aplicable. La Constitución exige para cada juez de la Corte el aval de 2/3 del Senado. Sin acuerdo de JpC nadie podrá ser designado. Dejen de inventar disparates” al tiempo que sentenció que en el FdT “ni siquiera se esfuerzan por disimular la desesperación” para operar políticamente contra el máximo tribunal.

Lo que plantea el mayor espacio opositor es que aunque se sancionara la normativa, hoy resultaría inimaginable la designación de los nuevos integrantes del máximo tribunal al no poder el FdT reunir las dos terceras partes de la Cámara alta. Y, al igual que lo que planteó en su momento el juez Rosatti, presidente de la Corte y del Consejo de la Magistratura, en JxC sostienen que la ampliación del cuerpo y su eventual división por salas demoraría aún más los tiempos de la resolución de los expedientes.

Lo cierto es que los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Sergio Ziolotto (La Pampa), que al anochecer oficiaron como voceros de la reunión realizada en el Salón Eva Perón de Casa Rosada, insistieron en que no los motivan “intereses subterráneos” pero sí la búsqueda de un mayor federalismo en la conformación de la institución que, sumado a la posibilidad de garantizar la paridad de género, han resultado los principales fundamentos de la propuesta.

En verdad, el proyecto de los gobernadores aún no está redactado y en la reunión el Presidente les comunicó la existencia de una iniciativa similar elaborada en 2020 junto al kirchnerismo –ayer estuvieron presentes la “albertista” Vilma Ibarra y el camporista Juan Martín Mena (viceministro de Justicia)- que elevaba a 25 miembros la integración del máximo organismo de la Justicia, de manera que cada una de las provincias estuviera representada. El objetivo sería, además, dividir al cuerpo en salas “especializadas” en temáticas civiles, penales o comerciales.

Pero como dijo Rodríguez Sáa, habría “pequeñas diferencias” con la propuesta del Ejecutivo que se intentarán zanzar hoy al mediodía en un texto común en una nueva cita que los caciques provincialaes mantendrán en el CFI (Consejo Federal de Inversiones), en el que han mantenido al menos cinco encuentros en lo que va del año. El puntano tuvo incluso un lapsus cuando dijo que en ese ámbito se volvería a reunir “la Liga de los gobernadores”, en un momento incómodo de la rueda de prensa, porque esa denominación hacía referencia al grupo de mandatarios que en los tempranos años 2000 desafiaba los designios de la Casa Rosada justamente desde esas oficinas porteñas.

ausencias notorias

Con todo, hubo ausencias notables durante el encuentro registrado durante la víspera: no estuvieron el santafesino Omar Perotti, que tiene en la Corte a sus coterráneos Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, pero más llamó la atención la ausencia del sanjuanino Sergio Uñac, que envió a su vicegobernador, mientras por esas horas mantenía una audiencia en la sede de la UIA, con Daniel Funes de Rioja.

El enfrentamiento entre el oficialismo y la Justicia se remonta a principios de mandato. En los hechos, es un factor que unifica en sus reclamos al “albertismo” y al kirchnerismo. Pero no todos los gobernadores, como tampoco todos los sindicalistas, han optado por mantener un vínculo hostil con los cortesanos.