La oposición apretó el acelerador en la Provincia con la Boleta Única

Aún cuando la paridad de fuerzas que existe en el Senado bonaerense dibuja un final abierto, la oposición decidió ayer apretar el acelerador con el debate de los proyectos para instaurar el sistema de Boleta Unica en la Provincia.

Como un reflejo de lo que ocurre a nivel nacional (ver aparte), convocó a la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral y decidió avanzar con el debate de al menos dos iniciativas: una presentada por el presidente de ese cuerpo, Juan Pablo Allan, y otro de Marcelo Daletto, ambos legisladores de Juntos. El Frente de Todos, como se sabe, rechaza de plano el cambio del sistema electoral.

Según trascendió en fuentes parlamentarias, se convino realizar al menos tres reuniones a las que se invitarán a diversos expositores. Los primeros tres confirmados son Alan Clutterbuck, de la Fundación Red de Acción Política; el ex director Nacional Electoral, Alejandro Tulio; y el ex secretario de Asuntos Políticos e Institucionales de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, Adrián Pérez.

La idea central de la oposición pasa por reemplazar el sistema de Boleta Sábana por la Boleta Unica de papel que imprime cada agrupación política. Así, en una sola papeleta aparecerían todos los candidatos de todos los partidos que participan en los comicios.

Esa boleta tendrá un casillero en blanco al lado de cada postulante para que el elector pueda marcar al que prefiere. “La Boleta Única viene a reparar múltiples problemas que presenta el actual sistema, como son los excesivos costos electorales, principalmente para la impresión de toneladas de papel del que solo se termina utilizando en un pequeño porcentaje”, dicen sus impulsores.

También mencionan que se evitarían una serie de problemas repetidos como la destrucción y desaparición de boletas, inconvenientes para su distribución y logística. “Mediante el uso de Boleta Unica se disminuirían los costos de impresión, se facilitaría la opción del elector porque el cuarto oscuro estaría libre de toda contaminación visual, se simplifica la distribución y el escrutinio en general y se evitaría el robo de boletas que como todos conocemos tiene dos consecuencias para el sistema democrático: lesionar la competencia afectando a oponente y lo más grave, afectar el derecho de los electores impidiéndoles votar a quienes ellos deseen”, señalan.

Finalmente apuntan a otro de los “riesgos que se corre con el sistema actual”, que es la falsificación de las boletas para confundir al elector “y luego poder impugnar ese voto emitido con una boleta no oficializada”.

La oposición, producto de que cuenta con mayoría, podría despachar el proyecto de la comisión que preside Allan, pero luego deberá pasar por otras dos: Legislación y Asuntos Constitucionales.

En la primera podría también lograr despacho favorable y en la segunda no cuenta con número, aunque podría forzar un despacho en minoría.

El problema para Juntos surge en el plenario del Senado donde ambos bloques cuentan con 23 legisladores. Y cuando el proyecto llegue al recinto, puede que todo quede en manos de la vicegobernadora Verónica Magario, que tendría que desempatar la votación. Ahí podría naufragar la iniciativa opositora.

El Frente de Todos venía atravesando inconvenientes para sentar a sus 23 integrantes producto de las ausencias repetidas de Magdalena Goris, la esposa del intendente de Esteban Echeverría Fernando Gray, enfrentado sin remedio con Máximo Kirchner y La Cámpora. Pero en las últimas dos sesiones Goris estuvo ocupando su banca.

En Diputados, Juntos por el Cambio podría conseguir el mágico número de 47 votos para imponer la mayoría con el concurso del bloque que responde a Gustavo Posse y los tres representantes de José Luis Espert.

Sin embargo, el Senado aparece como un primer filtro exigente para las aspiraciones de la oposición, ya que el oficialismo no quiere saber nada con eliminar la Boleta Sábana.

Al menos a nivel nacional el Frente de Todos rechazó el cambio y en la Provincia va por el mismo camino. El oficialismo no se quiere privar del efecto arrastre de la sábana, más aún si se termina confirmando una posible candidatura a senadora nacional de Cristina Kirchner.