Con dos goles de Galletti, festejo Pincha en 1 y 55

Walter Epíscopo

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Décadas atrás, el Torneo Nacional era todo un clásico afrontarlo, y el domingo 21 de septiembre de 1975, Estudiantes recibió a Gimnasia en el Estadio ubicado en 1 y 55, por la 1º fecha. En el diario El Día, se lo anunciaba como la edición 89 del clásico platense desde que en 1931 se había instaurado el profesionalismo. Los números indicaban que de los 88 partidos jugados por torneos oficiales de AFA hasta ese momento, los albirrojos habían ganado 23, el Lobo se había impuesto en 29 y en los restantes 36 habían terminado igualados.

Era una tarde soleada y la cancha estaba explotada de gente que le ponía color al clásico. Desde los inicios de la década del ´30 que no se daba esto de arrancar un torneo jugando un clásico. Siempre se jugaban a mitad de torneo, un poco antes o un poco después, pero nunca en el debut.

Los dueños de casa se adelantaron en las acciones. A los 30 minutos del primer tiempo, Rubén Horacio Galletti pudo conectar un rebote que dejó el arquero Carlos Barisio, y decretó el 1-0 con el que se fueron al descanso; Ramón Ponce había astillado el palo con un violento remate para el Lobo. En el complemento, otra vez el Tano Galletti haría delirar a los hinchas locales, al decretar el 2-0 de penal. Minutos más tarde Rosl se proyectó y desde afuera del área le pegó cruzado y descontó.

Precisamente Antonio Rosl recordó aquel clásico donde si bien le tocó perder, jamás olvidará ese gol. “Me acuerdo que jugué de cuatro ese día. Debe haber sido uno de los mejores goles que hice, me acuerdo que fue en el arco de 57. Me me la tocó Carlitos Della Savia, y le pegué fuerte desde afuera del área, la pelota pegó en palo y entró”, dice. A la hora de recordar lo que sintieron de afrontar un clásico en la primera fecha, contó, “personalmente a mi no me gustó jugar en la primera fecha, antes las pretemporadas eran duras, estabas varias semanas trabajando en la arena, y después costaba varios partidos ablandarte. Estabas duro por el trabajo que se hacía, pero había que jugar. No me gustaba nada perder un clásico, los que éramos de la Ciudad y del Club lo sentíamos mucho. Yo perdía el domingo, y no salía de mi casa hasta el martes que volvía a entrenar”.

En cuanto a lo que puede pasar el domingo, el Gallego dijo: “Como dije antes, no me gusta que se juegue en la primera fecha, me gustaría que tuviesen más tiempo de preparación, pero en definitiva es para los dos igual. Confío en la capacidad de Gorosito, y en que puedan sacarlo adelante”.

Quien también opinó fue Eduardo Dallovere, arquero del Lobo que en esa oportunidad le tocó ir al banco, tanto en el del `75 como en el del `78 (ver Pág. 8). “Uno entrenaba para jugar y si te tocaba ir al banco lo vivías con una ansiedad bárbara. Pero el clásico es especial, se vive muy intensamente, no es igual a otro partido. Es el partido que tenés que ganar, la gente te lo pide. No importa cuándo se juegue, es especial en la fecha que sea”. En ese mismo sentido contó, “ahora todo cambió, hay público de un solo lado. Era lindo ya en el partido de Reserva escuchar a las dos hinchadas. Una cantaba algo y la otra le contestaba, era muy lindo ese clima. Y de la gente de Gimnasia qué decir, es especial, siempre fue especial, yo a Gimnasia siempre lo tengo en mi corazón”.

Y el ex golero Mens Sana también habla de la preparación que había antes y la de ahora, y cómo llegaban a una primera fecha. “Ha cambiado el fútbol, la preparación antes era mucho esfuerzo, eran largas las pretemporadas, hoy es otra cosa”. Eduardo jugó entre el ´75 y el ´78, y se dice que tiene un récord particular, ya que sería el primer arquero de Gimnasia en atajar un penal en un clásico. Fue en la primera fecha de la segunda rueda de ese Nacional del ´75, donde la vuelta se jugó en el Bosque y terminó 1-1, el 26 de octubre. “Se lo atajé a Juan Ramón Verón”, dice. A la hora de pensar en el domingo, Dallovere, remata, “me tengo fe para este clásico”.

A su turno, Oscar Benjamín Pérez, afirma, “jugar un clásico es muy especial, la gente lo espera con mucha ansiedad. Para mí es una lástima que se juegue en la primera fecha donde el equipo por ahí no está tan preparado y esto es para ambos”.

Más adelante, el ex defensor Tripero asegura, “para mí va a ser un lindo partido, muy difícil como todos los clásicos, pero ojalá se quede contenta la gente de Gimnasia. Soy hincha del Club, así que le deseo lo mejor al equipo y que podamos terminar con una victoria”.

Volviendo a aquella tarde del `75, en el Pincha Juan Ramón Verón fue titular, y sobre aquel inicio de torneo enfrentando a Gimnasia, expresa, “la verdad que no es normal jugar un clásico en la primera fecha. Veníamos de hacer la pretemporada, que eran durísimas porque te te preparabas para un torneo largo, no eran cortos. Pero bueno, qué íbamos a hacer, teníamos que jugarlo, siempre es lindo jugar un clásico y así lo hicimos. Por suerte se nos dio el triunfo”. La Bruja, recuerda con nostalgia esos partidos, “eran muy lindos, se jugaba con público de los dos lados, había un lindo clima. La gente iba temprano, veía la Tercera, la Reserva, comía algo y después jugaba la Primera. Era muy lindo, hoy no es así lamentablemente”. Pensando en el domingo, Verón no dudó: “Ojalá gane Estudiantes, se viene trabajando muy bien, el equipo está muy, muy metido, y si bien los partidos hay que jugarlos, lo veo bien al equipo”.