Más armas a Ucrania: “Echan leña al fuego”, dice Rusia

KIEV, Ucrania

EE UU y Alemania se comprometieron ayer a enviar a Ucrania algunas de las armas más modernas para derribar aviones y neutralizar artillería, mientras las fuerzas rusas que libran una intensa ofensiva en el este del país se acercan a la toma de Severodonetsk, una ciudad clave de la región del Donbás.

Alemania afirmó que proporcionará a Ucrania misiles antiaéreos modernos y sistemas de radar, mientras que EE UU enviará a la exrepública soviética cuatro sistemas de misiles avanzados Himars, así como 1.000 armas antitanque Javelin y cuatro helicópteros Mi-17 en un nuevo paquete de armamento valuado en 700 millones de dólares.

El subsecretario de Defensa de EE UU, Colin Kahl, dijo que las fuerzas ucranianas necesitan unas tres semanas para el entrenamiento en el sistema Himars, una unidad móvil de lanzamiento de misiles de precisión guiados que pueden dar a los ucranianos más exactitud en la batalla de artillería en el Donbás.

El sistema Himars, con capacidad para llevar seis misiles a la vez y un rango promedio de 70 km de alcance, casi duplica el de los obuses M777, recientemente entregados a Ucrania, y “proveerán precisión adicional en los objetivos lejanos”, añadió Kahl en rueda de prensa.

Con la nueva ayuda militar, las fuerzas ucranianas también recibirán cinco radares antiartillería, dos radares de vigilancia aérea, 50 unidades de comando de lanzamiento para los Javelins, 6.000 armas antiblindaje, 15.000 rondas de artillería y 15 vehículos tácticos.

Con este nuevo paquete la asistencia en armamento y seguridad entregada por EE UU desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, el 24 de febrero, asciende a 4.600 millones de dólares.

“Nuestro apoyo a Ucrania y el de la comunidad internacional permanece inquebrantable”, aseguró Kahl.

El subsecretario añadió que los sistemas Himars, que Kiev había reclamado con urgencia desde hace varias semanas, ya estaban posicionados en Europa para el entrenamiento y la entrega.

Estos sistemas podrían ser muy útiles al ejército de Ucrania para seleccionar y atacar objetivos rusos de alto valor, explicó Kahl.

También confirmó que el presidente Volodimir Zelenski había dado garantías a Washington de que los Himars no se usarían para atacar territorio ruso, en respuesta a las preocupaciones de EE UU de que al hacerlo esto podría incitar a Moscú expandir la guerra fuera de Ucrania.

“El presidente Biden ha sido claro, no tenemos intención de ir hacia un conflicto directo con Rusia”, aseguró Kahl.

REACCIÓN DEL KREMLIN

Tras conocerse la decisión de Washington, el Kremlin acusó a EE UU de “echar leña al fuego”. “Estas entregas no alientan a los dirigentes ucranianos a relanzar las negociaciones de paz”, reaccionó el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov.

Además, Rusia acusó al Ejército ucraniano de preparar ataques contra territorio ruso con las lanzaderas de misiles que serán suministradas por EE UU. Fuentes rusas de Defensa indicaron que los ataques se efectuarán desde la ciudad de Shostka, en la región septentrional de Sumy, donde el armamento norteamericano arribará “en breve”.

Ucrania “espera provocar a las Fuerzas Armadas de Rusia a un fuego de respuesta, para después acusarle de ataques indiscriminados contra objetivos de la infraestructura civil y la eliminación de la población civil ucraniana”, añadió.

Aunque el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, subrayó especialmente que Ucrania se ha comprometido a no utilizar los Himars contra objetivos en territorio ruso, Rusia alertó que su suministro aumenta los riesgos de un enfrentamiento directo entre ambas superpotencias.

IMPORTANCIA FUNDAMENTAL

Las armas occidentales han sido fundamentales para que Ucrania haya logrado frenar a un ejército mucho mayor y mejor equipado. Las fuerzas ucranianas frustraron el esfuerzo inicial ruso de tomar la capital, Kiev, y obligaron a Moscú a cambiar de estrategia y centrarse en la región industrial del Donbás, en el este del país.

Sin embargo, conforme se alarga la guerra y Rusia bombardea localidades en su avance milimétrico, Ucrania ha pedido reiteradamente a Occidente más armas para defenderse.

Las nuevas armas podrían ayudar a Ucrania a establecer y mantener nuevas líneas de defensa en el este, al devolver los ataques a la artillería rusa, que ha estado atacando pueblos y ciudades, y a limitar los ataques aéreos rusos, opinó el general francés retirado Dominique Trinquand, exjefe de la misión militar de Francia en Naciones Unidas.

Algunos analistas militares creen que Rusia tiene previsto invadir el Donbás antes de que llegue cualquier arma que pueda cambiar el rumbo de la guerra.

Alemania, en particular, ha sido objeto de críticas tanto internamente como de aliados en el extranjero, de que no está haciendo lo suficiente.

Los prometidos sistemas alemanes de defensa aérea IRIS-T marcarían la primera entrega a Ucrania de ese tipo de armas de largo alcance desde que comenzó la guerra. Las entregas anteriores eran de misiles de defensa aérea portátiles, que se disparan desde el hombro. Aunque reforzaron la capacidad del ejército ucraniano para derribar helicópteros y otras aeronaves de vuelo bajo, no le dieron suficiente alcance para desafiar la superioridad aérea de Rusia.