Revuelo en un municipio por el «manual» del Consejo Escolar sobre el uso de la calefacción en escuelas

En medio de una avalancha de quejas en escuelas de todo el país en reclamo de calefacción, un hecho ocurrido en el municipio de General Rodríguez provocó un fuerte revuelo.

Todo se dio a raíz de un mail enviado desde el Consejo Escolar hacia las autoridades de las escuelas en donde como si fuera «un manual» en el que se aclaraba que los calefactores y estufas serían encendidos sólo por personal del organismo y que, en caso de apagarse, debían gestionar su visita para que puedan intervenir, pero nadie más podía hacerlo.

«Hasta tanto se vayan resolviendo las mejoras en las instalaciones eléctricas, se sugiere administrar adecuada y criteriosamente el consumo eléctrico. Esto es distribuyéndolo equilibradamente por tandas. Por ejemplo, encender los aires acondicionados 1 o 2 horas por grupos. Luego se apagan y se procede al encendido del otro grupo, y así ir alternando. Esto evita que la instalación colapse», agregan.

Y el párrafo que colmó todo fue: «El cuerpo humano irradia calor equivalente a una pequeña estufa de entre 75 y 150 watts. Aproximadamente un promedio de 100 watts. Esto implica que en un aula con 30 alumnos, tendríamos un promedio de una estufa de alrededor de 3000 watts. Es evidente, por lo tanto, que la temperatura del ambiente una vez adentro siempre va a ser superior a la de afuera».