Alarma en La Loma por la “furtiva” poda arbórea

“Arrasaron con todo”, fue la frase que se multiplicó a lo largo de la calle 34, desde 16 a 29, para hacer referencia a la poda que llevaron adelante, según denuncian, empleados que se identificaron como trabajadores de la Municipalidad. “No cortaron algunas ramas, troncharon los árboles de una manera increíble”, dijo con indignación una vecina de 34 y 18.

La crítica de los vecinos giró en torno a la forma en la que “masacraron” los ejemplares, muchos de ellos añejos árboles que en el verano brindaban sombra en esas calles de La Loma.

Si bien se reconoció que algunos árboles requerían mantenimiento porque restaban luz al alumbrado público, se indicó que se cortaron mucho más que ramas. “Una cosa es podar y otra muy diferente es talar”, dijo un comerciante del barrio que se sumó a las protestas de quienes criticaron las tareas.

El ingeniero Lisandro de Antueno, integrante del Foro del Árbol, sostuvo con relación a las podas que cuando el ejemplar lo requiere hay que cortar las ramas desde su nacimiento.

“Mucha gente cree que los árboles deben podarse todos los años y eso no es así, en las zonas urbanas debe efectuarse cuando es necesario”, sostuvo.

En esa línea enumeró una serie de razones que justifican la intervención: cuando hay ramas que revisten un peligro para el tránsito o para las personas, cuando interfieren en las conexiones de luz o del servicio de televisión por cable o en el caso de que obstaculicen demasiado las aberturas de los edificios.

“La poda que se hizo en 34 parece muy intensa, lo excesivo es innecesario cuando se trata de zonas con mucho espacio libre; los árboles deben mantenerse, pero no limitar eso a las podas”, agregó el ingeniero.

Por eso remarcó que los ejemplares no deberían tocarse salvo que la situación lo justifique.

“Algunos buscan que los árboles se poden todos los años, pero los ejemplares sufren si se los mutila”, dijo.

Además se enfocó en la actitud de frentistas porque son quienes custodian los árboles que están en el espacio público de sus viviendas.

Si bien muchos vecinos se quejan del desmesurado crecimiento de las raíces de los árboles, de Antueno explicó que hay que prestar atención a las cazuelas en las que se encuentran.

“Se debe observar si esas cazuelas son las adecuadas porque las raíces necesitan superficie del suelo en el que encuentran agua y sustento”, agregó.

Para que en la Ciudad el patrimonio verde se desarrolle de manera adecuada se indicó que los árboles deben recibir un tratamiento integral.

En ese marco, desde la entidad ambientalista se remarcó que es importante educar, difundir y comprender el rol de las plantas en la sociedad.

También se señaló que es fundamental que la gente que realiza el mantenimiento de los árboles esté capacitada para hacerlo.

“Nosotros a través del Foro del Árbol remarcamos que, por ejemplo, en City Bell los ejemplares son un factor de identidad que se está desdibujando por los emprendimientos inmobiliarios”, sostuvo el ingeniero que valoró los beneficios de la vegetación en zonas densamente pobladas.

Con relación a las podas se insistió que debe evaluarse cuándo y cómo hacerlas, de acuerdo a las normas y según la ley provincial que regula el tema.