VIDEO. Marcha en La Plata tras la brutal agresión a la familia de Franco Iriart, el repartidor que murió atropellado

Familiares y amigos de Franco Iriart se movilizaron esta mañana por las calles de La Plata para reclamar justicia por el joven repartidor de 19 años que murió cuando su motocicleta fue embestida por un auto en las calles 7 y 617, en el barrio Aeropuerto. Tras las brutal agresión que sufrió la familia, golpeada por la tragedia, marcharon por calle 7 hasta las Fiscalías.

Por ese caso, una mujer está imputada como autora del delito de “homicidio culposo agravado”, en una investigación que está radicada ante la fiscalía de Carlos Vercellone y se encuentra en plena etapa de instrucción, aún sin resolverse la mecánica del siniestro y sus eventuales responsabilidades.

«Estamos luchando, pidiendo justicia por Franco y seguridad para la familia», dijo Grisel ante la consulta de EL DIA en medio de la marcha. Acerca del ataque denunciado, dijo que «sacaron un cuchillo de la cintura y empiezan a tirarnos cuchillazos. Hace 7 meses que perdí a Franco y nos pasó ahora esto».

Sobre el caso, la mujer sostuvo que «la causa avanza, gracias a la UFI 10. Están con las pericias accidentológicas». Además Grisel denunció que la médica del Same que atendió a la víctima «falsificó la histórica clínica de mi hijo». Por otro lado, contó que la conductora que lo atropelló «dice que venía borracho y que venía con tres en la moto. Pero hay videos que muestran que Franco venía solo».

El caso ocurrió el 10 de octubre pasado, cuando Franco circulaba en una Honda Wave por 7 y 617, en el Barrio Aeropuerto. Allí, por causas que se intentan determinar, participó de un accidente con un auto Renault Clío verde. El joven sufrió gravísimas heridas y, en ese estado, lo llevaron hasta el hospital San Martín, donde murió días después.

La familia del joven reclama justicia y también le apunta a una médica del SAME, que llegó a la escena del incidente vial, pero que no trasladó a la víctima al hospital. Los por qué de esa situación también son investigados por la Justicia. Desde la familia Iriart denuncian un incumplimiento de funciones, agravado por el resultado muerte; y por el lado de la profesional hacen saber que, en el marco de la desesperación que se vivía en el lugar, le impidieron cumplir con su trabajo. Cabe destacar que fue el padre, quien terminó llevando a su hijo al hospital, donde finalmente murió.

La salvaje amenaza

Lo concreto es que los Iriart habían denunciado días atrás en la comisaría octava, que la acusada de embestir y matar a Franco, junto a una menor -que sería la hija- y su pareja, pasaron “sugestivamente” por la puerta de la casa familiar, situada en las calles 4 bis y 82. “Ellos viven en 6 y 612. Decime qué tenían que hacer por acá, caminando, a más de 30 cuadras de su domicilio. Es una clara provocación”, afirmó el papá de Franco.

La secuencia fue captada por una cámara de seguridad del barrio y se transformó en una prueba clave que los Iriart presentaron ante la Justicia. Lo que pasó, según puede apreciarse en el video, es que la pareja de la automovilista, al ver a los padres del joven fallecido y al hermano, “se acercó para que reaccionemos”, expresaron con absoluta indignación. “Obvio que empecé a gritarles, qué hacían, a qué venían y un montón de cosas más”, aclaró.

Siempre a decir del padre de Franco y, en base a la exposición que radicó en sede policial, la pareja de la imputada por el choque presuntamente sacó un arma blanca, tipo cuchillo, con la cual habría intentado agredirlos. Afortunadamente, más allá de la violenta situación que atravesaron, no hubo heridos.

En las imágenes se ve cuando el padre de Franco, también su esposa y su otro hijo, pusieron en fuga a quienes, según ellos, fueron a amenazarlos. “Esta gente la verdad no tiene sangre, no tiene nada. Hace siete meses me mataron a mi hijo en un accidente de tránsito y se nos ríen en la cara. Qué, nos quieren matar a nosotros ahora”, se preguntó la madre del repartidor. “Eso están buscando. No pueden ser tan lacras, tan lacras humanas. No se ponen en la piel nuestra, en el dolor que estamos pasando. Día y noche llorando a mi hijo con 19 años y nos vienen a hacer esto. Ni siquiera bajan la cabeza. Te quieren apuñalar. Eso está esperando la Justicia, qué nos hagan algo”, agregó quebrada por la angustia.