Más cruces por el rugbier baleado en un operativo

El padre del rugbier baleado por policías tras una persecución ocurrida el domingo a la madrugada en el partido bonaerense de Moreno, aseguró ayer que su hijo está “aterrorizado” y que los médicos le explicaron que, si no fuera porque la bala dio en un brazo, estaría muerto.

Por su parte, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, consideró que los efectivos “no actuaron mal”, aunque admitió que “todavía no está muy claro” lo sucedido.

Carlos Krüger, padre de Tomás (19), manifestó que su hijo fue intervenido quirúrgicamente para limpiar la zona afectada en su brazo derecho y confirmó que van a tener que operarlo otra vez en uno de los pies, porque no tiene movilidad.

“Ayer -por el día del hecho- estaba muy dolorido, no pudimos hablar mucho. Estaba muy sedado y aterrorizado. El médico me dijo que gracias al brazo está vivo”, señaló.

Con respecto a la balacera, Carlos expresó que su hijo le llegó a decir que no se dio cuenta en qué momento le dispararon y que lo percibió cuando intentó realizar un cambio de marcha de su vehículo con el brazo herido.

“Por lo que veo en el video está todo muy claro. Si dicen que no se paró en un operativo, se verá. No sé cómo ellos (la Policía) hacen los operativos y además no hay muchos semáforos en el camino”, añadió.

En tanto, Jorgelina, la madre del chico, aseguró que su hijo nunca se dio cuenta de que quiénes lo perseguían eran policías.

“No había un control policial. Él venía por la ruta, pasó en rojo, porque la zona es medio peligrosa y aparte venía una camioneta atrás haciéndole señas de luces, sin la luz azul prendida (baliza policial). Por ende, no se dio cuenta de que eran policías”, contó la mujer.

Sobre el estado de salud y de ánimo del joven, la madre dijo que “se está recuperando en el hospital”, pero que “de a ratos tiene picos de que se pone mal, porque no sabe cómo le van a quedar el brazo y la pierna” donde fue baleado.

Mientras que el ministro Berni indicó que “la situación es muy dudosa, porque primero el vehículo se da a la fuga, no frenó ante la voz de alto y lo siguieron tres patrulleros”.

“Cuando paró (el joven), la versión que tengo es que hizo un movimiento como si estuviera armado. Me llama la atención que ambos oficiales reaccionaron al mismo tiempo. Son oficiales con experiencia y con grado”, destacó Berni y agregó: “No me da la impresión de que hayan actuado mal.”