Rapidez al servicio del mal: robó en minutos y con la alarma sonando

Una bicicleta y dos notebooks formaron parte del botín que en las últimas horas fue sustraído de la casa de una familia, ubicada en un sector de City Bell, cuando se encontraba cumpliendo con sus obligaciones laborales. Según pudo saber este diario, el hecho tuvo lugar alrededor de las 18.00 en 21 A, entre 453 y 454.

La familia damnificada se enteró de la situación luego de recibir una notificación en el celular. Se trataba de un mensaje proveniente de la aplicación que le permite administrar el sistema de seguridad instalado en su vivienda. En el mensaje se le advertía que se había activado la alarma luego de que el sistema detectara la presencia de una persona en el lugar.

La damnificada se dirigió de inmediato pero cuando llegó sólo halló los vestigios de la indeseable visita. En cuanto al delincuente, la policía ya se encuentra trabajando en su identificación. Para ello cuenta con “unas nítidas” imágenes captadas por la cámara de seguridad.

“Pudimos observar hasta la marca del pantalón del sujeto. Se trató de un sólo individuo que además de ingresar a la casa intentó ingresar a un galpón pero no pudo con la puerta”, deslizó una fuente que no brindó más detalles para no entorpecer el proceso de búsqueda y detención del sospechoso.

Este nuevo golpe tiene lugar en la misma semana en la que un total de cinco vecinos sucumbieron ante la fuerte escalada de delincuencia que viene azotando la denominada Zona Norte.

A principio de semana, diagonal 421, entre 419 y 420 fue el epicentro del atraco que, además de pérdidas materiales, dejó al matrimonio dueño de la finca en un profundo estado de shock por la tremenda paliza que recibieron de parte de un clan delictivo.

Horas después, una mujer de 73 años fue abordada en la puerta de su casa y, luego de golpearla y amenazarla con armas, huyeron con su dinero, joyas y su celular. El hecho ocurrió en 136, entre 416 y 417.

En 3 y 531, Tolosa, cuatro delincuentes irrumpieron en la casa y luego de atar al propietario y a dos pintores que se encontraban realizando un trabajo en el lugar, escaparon con más de 4 mil dólares.

Esta lista de antecedentes delictivos reflejan la realidad que padecen los vecinos de este sector de la Región. En ese marco, en las últimas horas volvió a tomar fuerza una drástica medida que los vecinos estarían dispuestos a implementar ante la fuerte presencia de delincuentes en la zona: armarse en defensa contra el delito.

En una reunión que se desarrolló en City Bell el miércoles por la tarde/noche, un nutrido grupo de personas llegó a plantear seriamente la necesidad de recurrir a esa metodología tan extrema como peligrosa, aunque necesaria, según entiende, ante la falta de respuestas oficiales y la sucesión interminable de episodios delictivos.

Claro que la propuesta choca con algunos rechazos y hasta obstáculos legales. Por eso decidieron que se saldría a buscar a quienes tengan autorizada la tenencia y portación de armas como requisito esencial para integrar las llamadas “patrullas vecinales”.

Esas que cuenten con poder de fuego. Sintiéndose en desventaja con la delincuencia, no son pocos los que abrazan esta iniciativa.