Una Ciudad con “ocupas”: el drama de las tomas de viviendas y edificios

Crece la preocupación en los vecinos de la Ciudad por el aumento de tomas de edificios, casas y locales por parte de personas en situación de calle.

En medio de una compleja situación social y económica, un caso que generó preocupación en los últimos días, fue el de un hombre, aparentemente en situación de indigencia, que tomó como propia una casa en la zona de 9 entre 43 y 44. Según las quejas del vecindario, la había tomado hace dos semanas, luego de trasladar algunas pertenencias.

Además del movimiento nocturno de colchones y otros elementos que sacaba de la casa, que generaron molestias en los vecinos, el individuo tomó una actitud agresiva con peatones y conductores que transitaron por el área. Con un palo, hostigó a varios conductores y hasta intentó golpear los vehículos, según las denuncias.

Tras viralizarse una filmación, junto a denuncias de vecinos, el individuo fue detenido y posteriormente, internado. Padecería problemas en su salud mental.

Sin embargo, estos casos suelen repetirse en otros puntos de la Ciudad. Desde hace varios años se repiten las denuncias por un edificio tomado en 45 entre 11 y 12. Desde hace un tiempo, un grupo de personas en situación de calle se adueñó del lugar, habitándolo en condiciones lamentables. “Sigue viviendo gente y hay recambio. Salís y hay uno tirado en la vereda durmiendo. Ellos entran por una ventanita y en la planta baja, hay muchos residuos. Viven en el primer piso. Hay mucha mugre”, detalló una vecina del lugar.

También se señala que crece el grupo de personas que vive en un edificio en construcción situado frente a Plaza Rocha. Se afirma que desde la calle se pueden observar sogas para colgar la ropa y lonas, en medio de carteles de inmobilarias.

Otro de los puntos que fue epicentro de reclamos es el local donde funcionó la tradicional panadería “Monserrat”, en 9 y 45. Los vecinos salieron a la calle a protestar tras semanas en las que el edificio, ya en proceso de reforma, había adquirido fama local de “aguantadero” y foco de inseguridad en el barrio. Tras el reclamo, la tensión bajó.

También se denunció ante este diario la toma de un edificio en construcción (y litigio) de 31 entre 43 y 44. Lo mismo, en galpones ubicados en inmediaciones de 44 y 194, donde también un grupo vive en condiciones insanas.

“Tenemos mucha gente que está en edificios abandonados y que también toman casas. Las ven cerradas y se meten. Las posibilidades son muy pocas para ellos, porque son un público aislado y marginado”, le señaló a este diario Nancy Maldonado, encargada de la Fundación “Sumando Voluntades”, que asiste a personas en situación de calle.

Además, agregó que si bien esta situación siempre existió, empeoró después de la pandemia: “Cuando comenzó la pandemia, tuvimos mucha más gente en situación de calle; mucha más gente que no pudo sostenerse y mucha más gente que no pudo alquilar más”.

Una situación difícil

Muchos vecinos que se han visto incómodos por acciones de las personas que ocuparon los lugares afectados, señalaron que han realizado denuncias y que no han obtenido respuestas. En tanto, fuentes consultadas por este diario en la Policía y la Comuna, detallaron que la situación es compleja.

Denuncia

En primer lugar, para que la Policía pueda actuar, debe haber una denuncia por parte del dueño de la propiedad tomada. En caso de ser una propiedad fiscal o que esté en litigio, la denuncia la puede realizar el Municipio. Una vez efectuada la denuncia, interviene la Justicia Penal, que es la que otorga la orden de desalojo a la Policía, para que la efectúe.

Sin embargo, muchas veces esto puede llevar tiempo y además, deben reunirse distintas características para que el caso sea determinado como usurpación. Según le detallaron a este diario, la Justicia da lugar al caso cuando la persona en situación de calle rompe el candado de ingreso o si se mete en un predio delimitado y cuidado. En las situaciones que el lugar está en un estado de abandono o que tiene faltante de aberturas y se puede ingresar sin ningún tipo de violencia, no se configura como usurpación.

Por otro lado, en algunos casos, se destacó que puede ser más efectiva la denuncia en el fuero Civil que en el Penal, para que se pueda cumplir con el desalojo de los lugares afectados.