Sin paz el Viernes Santo: la pesadilla de una veterinaria en City Bell

Muchas veces, los episodios de inseguridad se presentan en las circunstancias menos esperadas.

De ello puede ahora también puede dar fe una veterinaria de 63 años, que fue asaltada en la vivienda que alquila en City Bell.

Es que, según le contó en la tarde de ayer a EL DIA la damnificada, Emilia Merlo, a las 21.30 del Viernes Santo, en medio de la tranquilidad que caracterizó a esa jornada de feriado, salió al fondo para alimentar a sus gatos.

Pero en ese sector de la amplia propiedad no solo la esperaban sus mascotas, sino también dos delincuentes, que previamente se colaron en el parque a través de un lateral con alambrado.

“QUEDATE QUIETA, NO GRITES”

La profesional recibió ayer a este diario en el domicilio y recordó el dramático momento que dio inicio al atraco.

Reveló que “uno de los dos delincuentes me tomó por atrás y, tapándome la boca con una de sus manos, me dijo `quedate quieta, no grites. Si te portás bien, no te voy a a hacer nada´. Y enseguida vi al cómplice”.

Merlo estimó que los asaltantes “deben tener entre 30 y 35 años”, a la vez que puntualizó que “uno de ellos estaba encapuchado y el otro no. El más chico de los dos era el más bravo”.

Sobre cómo siguió el ataque, informó que “me hicieron entrar con ellos y en el living me ataron las manos con las tiras de un delantal de cocina, los pies con una solera y me amordazaron con una chalina”.

“Luego me hicieron acostar boca abajo, siempre en el living, tapándome con una manta”, agregó.

Si bien hizo saber que los sujetos la amedrentaron con la noticia de que “tenían facas en la cintura”, la mujer refirió que “en ningún momento mostraron arma alguna”.

“Pero el más violento me decía `quedate quieta o te corto la cabeza´, como si realmente pensara en hacerme algo”, reflejó la veterinaria.

Seguidamente, expuso una conclusión que le dejó el asalto en relación a quiénes lo consumaron y maltrataron tanto física como psicológicamente.

En tal sentido, Merlo se mostró convencida de que “los dos que vinieron este viernes a la noche, son los mismos que el año pasado entraron a robarme cuando no estaba”.

Consultada acerca de su hipótesis, brindó un dato que echaría luz en esa dirección.

“Como revisaron toda la casaquinta y no encontraron dinero en efectivo, uno de ellos me dijo `cómo puede ser si usted tiene su auto y una moto Honda Biz´. Es una moto que ya no tengo, pero que estos tipos intentaron robarme cuando se metieron acá la vez pasada. Se ve que pensaron que esta vez iban a poder llevársela”, reflexionó la veterinaria.

Al preguntársele qué pertenencias, en definitiva, le sustrajeron el viernes, mencionó que “me llevaron el teléfono celular, una billetera donde solo había documentación personal y todas las llaves: de la casa y el auto”.

Según los vecinos, “hace dos años que venimos sufriendo una seguidilla de robos, que no para”

“Tengo una copia de la llave del auto, pero tuve que renovar las de la casa y me costó 50.000 pesos”, señaló con gesto que dejó traslucir su impotencia por la situación.

De todas maneras, el perjuicio económico mayor sufrido por la profesional se lo ocasionaron ambos delincuentes fuera de la vivienda en la que actuaron.

Al respecto, reveló que “antes de escapar de acá, uno de los ladrones me pidió la cuenta de Mercado Pago y me obligó a poner mi patrón en el celular para ingresar a esa aplicación”.

Con esa dolosa maniobra “lograron robarme 251.000 pesos” y consignó que como además le robaron sus tarjetas de crédito y débito, “si no fuera porque las hijas de un matrimonio de vecinos dieron de baja rápidamente a mis tarjetas, me hubiesen robado todavía más plata”.

“La Policía ahora está tratando de encontrarlos a través del rastreo satelital de mi celular”, citó Merlo.

Según lo denunciado por la damnificada en la comisaría décima, antes huir, los asaltantes le dijeron: “Cuando escuches que nos vamos, te dejamos un cuchillo arriba de la mesa para que puedas desatarte”.