Sincericidio de Nora Cárpena: «No me gusta la edad que tengo, quisiera ser joven»

Sin dudas, Nora Cárpena, es una de las actrices más reconocidas de su generación y actualmente trabaja en la calle Corrientes en Brujas. A los 79 años, se la nota vital y siempre coqueta. Pero ella, asegura, no quiere cumplir más años.

Ahora, de su actualidad profesional señaló: «Creo que cada una tiene su momento en la obra. Somos mujeres grandes y, además, gente inteligente. Nos interesa hacer la obra y cada una tiene su lucimiento. Tengo mi momento de lucimiento que no me lo opaca nadie. Mis amigas se quedan mudas cuando me toca el monólogo y lo mismo con el resto de mis compañeras.

En este sentido Cárpena agregó: «Es como un pase de toreros: uno le extiende la capa para que ese se luzca. Y las otras cuatro le extendemos la capa a la que está en ese momento manejando la escena.

Luego la actriz se refirió a su momento en la vida y sus próximos 80 años: «No me gusta. A mí me gusta ser joven, ¿qué querés que te diga? El que te diga que le gusta la vejez, te miente o es un tonto. Adoro la juventud y me gustaría ser joven y volver a tener 40 años. Pero no puede ser, entonces trato de vivir lo mejor que puedo mis setenta y pico largos», confeso Nora.

«Antes era espléndida. Ahora estoy, antes lo era. Esa es la diferencia. Una cosa es estar y otra cosa es ser. Me cuido todo lo que puedo. Tengo una muy buena cosmetóloga, que se llama Mabel Tamaric y la nombro porque es una genia. Durante muchos años me atendió la madre, que ya no está más y ahora estoy en manos de su hija. Soy una mujer que no fuma ni toma alcohol. Como de todo: carne, pescado, verduras, frutas. Como de todo», contó Nora.

Por último confesó: «Me operé la mano derecha de una artrosis en la muñeca. Aproveché el receso de diciembre en Brujas para irme 20 días a España de vacaciones y cuando volví, me operé la muñeca. Como estuve con yeso, no me podía cocinar. Así que compraba la comida hecha y una señora, Elsa, me ayuda con las cosas de la casa. No soy una persona que se preocupa mucho por la comida. En un restaurante, me encanta hacerme la gourmet y probar platos ricos pero en mi casa, me da lo mismo comer un bife con ensalada o una merluza frita. No me desespera y no soy postrera. No me matan los dulces y aunque no me lo creas, nunca en la vida probé el dulce de leche», reveló Cárpena.