El PRO bonaerense se acomoda a Ritondo y daría revancha a Santilli

Hubo autocrítica respecto del armado y las decisiones que se adoptaron el año pasado que terminaron con el fracaso electoral de Juntos por el Cambio. También, una posición abrumadoramente mayoritaria respecto de que se debe respaldar al gobierno de Javier Milei, pero con la independencia que otorga no perder la individualidad del partido. Por esos andariveles transitó la cumbre del PRO bonaerense que se desarrolló en las últimas horas en Lobos, donde empezó a delinearse el futuro de la fuerza creada por Mauricio Macri.

Tras el cimbronazo electoral, la dirigencia bonaerense se debía una reunión en sintonía con la aceleración de los tiempos políticos que impone el particular estilo de gobierno del presidente libertario. La nueva conducción que acaba de surgir en el PRO nacional liderada por Macri, también hizo lo suyo.

El futuro del partido se llevó buena parte del debate, de acuerdo a lo que trascendió en diversas fuentes. Ningún dirigente se abrazó a la idea de ir hacia una fusión con La Libertad Avanza, intención que se le adjudica a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La ex candidata presidencial aportó su gente al encuentro de Lobos: allí estuvieron las legisladoras Florencia Retamoso y Patricia Vásquez. Ninguna de ellas habló de le eventual unión con el esquema libertario.

Sí, en cambio, se blanqueó la simpatía por varias de las medidas que está adoptando Milei. “La mayoría la estuvimos impulsando desde Juntos por el Cambio”, se concluyó. Por eso, se potenció la idea de apoyar desde el Congreso los proyectos del Ejecutivo, un derrotero que siguen desde hace rato los diputados nacionales Cristian Ritondo y Diego Santilli.

Acaso una de las pocas voces discordantes haya sido la del ex intendente de Lanús y actual funcionario porteño, Néstor Grindetti. Planteó, se supo, diferencias con el estilo de Milei y respecto del tono de discusión política que ofrece en cada mensaje. Fue, quizás, una de las escasas críticas que se escucharon respecto del gobierno nacional.

Acaso como conclusión final, más allá del respaldo a las políticas nacional que alumbró, fue la idea de evitar el internismo en el partido que, se dijo, conspiró contra las chances del extinto Juntos por el Cambio tanto a nivel nacional como en territorio porteño. Esa pelea entre Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta que se trasladó a la Provincia, creen que terminó facilitando la llegada de Milei al poder. “Tenemos que volver a reconectar con la gente”, se dijo, acaso como reconocimiento de que hoy buena parte de los votantes del PRO se sienten más cómodos con el liderazgo del economista libertario.

Si bien la rosca no avanzó mucho más, lo que pareció robustecerse fue la idea de que Ritondo, de muy buena llegada tanto a Macri como a Milei, se transforme en el nuevo presidente del PRO bonaerense.

Actualmente el partido está en manos de Daniela Reich, senadora provincial y esposa del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela. Acaso previéndose ese movimiento, a Reich el PRO ya le otorgó otro espacio de poder: una de las vicepresidencias de la Cámara alta bonaerense.

Si bien para las definiciones de 2025 resta una eternidad, en el PRO comienzan a aparecer voces tendientes a empujar a Santilli como eventual cabeza de lista de diputados nacionales por la Provincia. El Colorado, además de terminar mandato el año próximo, nunca perdió de vista su gran objetivo: llegar a la Gobernación.

Además de Ritondo, Santilli y Grindetti estuvieron, entre otros, los intendentes Jorge Etcheverry (Lobos), Sebastián Abella (Campana), Soledad Martínez (Vicente López), Juan Ibarguren (Pinamar), Guillermo Montenegro (Gral. Pueyrredón), Fernando Bouvier (Arrecifes) y Marcelo Matzkin (Zárate) y Diego Reyes (Puán).

También, legisladores nacionales y provinciales.