Quién era Omar Sánchez: el compromiso hecho teatro

Comprometido. Esa fue, según algunas de las muchas personas que lo conocieron, la cualidad que tal vez mejor haya definido a Omar Sánchez, respetado director de teatro, actor, docente y dramaturgo, un símbolo de la escena platense, y uno de los promotores de la creación de la edición local de Teatro x la Identidad, una causa por la que vivió militando hasta sus últimas horas.

Nacido y criado en Tres Arroyos, el desembarco de Omar Sánchez en La Plata fue hace más de 40 años. Según contó en una entrevista, llegó con intenciones de estudiar arquitectura, sin embargo, su sueño de vivir de una profesión que le hace oda a lo perdurable, a la materialidad de la construcción, se transformó luego en una pasión por un arte efímero como lo es el teatro.

Tras abandonar la carrera de arquitectura en la UNLP, Omar se formó en teatro en la Escuela de Teatro de La Plata, de la que luego sería docente y vicedirector. Desde esa entidad, formó a varias generaciones de alumnos muchos de los cuales, ayer, compartían con emoción y nostalgia cómo su enseñanza los había marcado.

Amante de la literatura de Roberto Arlt, creó su primer espacio teatral con el nombre de “La Rosa de Cobre” en 51 entre 16 y 17, un espacio de vanguardia teatral platense post dictadura.

Creador de innovadoras puestas en escena y una profunda exploración del lenguaje teatral, tanto en su aspecto estético como ideológico, fundó en 1985 el grupo Malajunta, estrenando la obra “Las desventuras del Doctor Tadeo” con gran repercusión.

En 2010 creó un nuevo espacio teatral independiente llamado “Saverio” en el barrio Meridiano V, inspirado también en Roberto Arlt.

Como director, firmó numerosos proyectos, incluyendo “Fuenteovejuna 1476”, “Las Paredes”, “Tristes Diablos”, “Tragedia de una familia Guaranga”, “Aureliano Buendía”, “Lanzallamas”, “El Pelícano”, “Espérame en el cielo, corazón”, “Territorio Vacío”, “Melancólicas vacas”, “Macbeth”, “Pericones”, “Belleza” y, entre otros, “El sol quieto”.

Como actor, participó en diversos ciclos de la pantalla chica como “Impostores”, “Televisión por la Justicia – Santos y pecadores”, “Fronteras”, “Buenos Aires bajo el cielo de Orión”, “Impostores”, “Terra Ribelle III”. También tuvo un destacado paso por el cine con participaciones en películas como “Call me Francis”, “Olvídame” y “La señal”. “Entremedio”, escrita y dirigida por Martín Gamaler, fue su último trabajo en la gran pantalla, una producción en la que interpretó al “Viejo Guerra” y que se estrenó recientemente en salas locales y porteñas.

Distinguido con el Premio Coca Coca de las Artes y la Ciencia al Mejor Director Joven por “Fuenteovejuna 1476” y el Premio Pepino 88 por la Dirección de “Territorio Vacío”, en 2017 regresó como actor a los escenarios para protagonizar “Otelo”, dirigida por Nicolás Prado.

Su familia pidió que en vez de ofrendas donen a la causa de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo

Su último proyecto teatral fue como director y dramaturgo de la elogiada “El niño pez y el sueño de negras alas”, adaptación de “Hécuba” de Eurípides que llevó a escena con un grupo de amigos que, ayer, lo despidió en las redes sociales con mucha conmoción.

“Tu estatura física es tu enorme sensibilidad, tu altura como persona. Muchos escribirán de tu trayectoria, de tus saberes, yo elijo el privilegio de tu amistad (…) ¡Te vamos a extrañar mucho! Pero el mayor dolor es que vos te vas a perder esos sueños, proyectos, utopías que siempre estaban en tu cabeza y que realizabas, amigo del alma”, lo despidió la escenógrafa y vestuarista Analía Seghezza, parte de su última obra.

REACCIONES

Instituciones culturales, colegas, amigos y alumnos reaccionaron ayer ante la noticia del fallecimiento del reconocido artista.

Según la cartera cultural bonaerense, de la que el director llegó a formar parte con proyectos para la Comedia provincial, Omar “deja, especialmente, una huella imborrable en La Plata, con su generosidad hacia sus colegas y su compromiso con la causa de los derechos humanos”.

En la misma línea se pronunció la Secretaría de Cultura local que lo definió como “un comprometido en la lucha por un mundo más justo y la lucha por los derechos humanos” y que lo despidió “con mucho respeto y tristeza, sabiendo que dejaste una huella imborrable en nuestra ciudad y sus calles, en tus estudiantes, en la escena del teatro platense, en el proyecto de política cultural que queremos para este lugar del mundo: un movimiento cultural transformador, creativo, valiente, inspirador y entregado”.

La Asociación Teatristas del Plata lo recordó como un “talentoso creador” que “marcó generaciones con su estilo y su arte” y como un “incansable luchador por la cultura y los derechos humanos”.

El Archivo Histórico de la provincia de Buenos Aires “Dr. Ricardo Levene” también le dedicó emotivas palabras: “Con enorme tristeza, despedimos a Omar Sánchez, referente del teatro platense. Lo recordaremos apasionado, discutiendo el armado de ‘Abriendo Archivos’, esa obra de teatro que creó para nosotros y nos acompañó en tantos momentos. Creativo, crítico, con un interés fuera de lo común por convertir la letra de expedientes históricos en narraciones vivas”.

“Injusta, dolorosa e increíble noticia… Se nos fue Omar Sánchez, director teatral, actor, inspirador y docente querido por toda la comunidad artística”, fue el homenaje del Teatro de la UNLP que compartió una foto de su último encuentro con el público y compañeros en el marco del Teatro x la Identidad La Plata. Entidad que, en sus redes, pronunció su pesar por la muerte de quien fuera uno de sus impulsores: “despedimos con profundo dolor a nuestro amigo y compañero. Apasionado del teatro y comprometido con la militancia de los derechos humanos, estarás siempre con nosotrxs, Omar querido!”.

Su colega César Palumbo lo definió como un hombre “comprometido con la realidad, no solo en el aspecto teatral: hemos perdido a un compañero”, y la actriz Irene Bianchi, con quien compartió sus primeros años de formación, lo recordó como una “figura quijotesca” y “un animal de teatro”.

MORIR COMO VIVIÓ

Los restos de Omar Sánchez, que murió el lunes a los 68 años tras un infarto, fueron velados ayer en Berisso y hoy, a las 10, serán trasladados al Parque de la Gloria en donde serán cremados.

Su compañera de vida Cristina, y su única hija Bárbara -heredera de su pasión teatral y con quien pudo compartir varios proyectos culturales-, hicieron un último pedido en su nombre que da cuenta del compromiso por los derechos humanos con el que Sánchez vivió toda su vida: en cambio de ofrendas florales, el que así lo quisiera, podría donar íntegramente su valor a Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Por un capricho del reloj, la muerte del respetado y querido artista se produjo a pocas horas del Día de la Memoria.