Dejaron poquito para el elogio, pero a ninguno le cayó mal lo ocurrido en UNO

Martín Mendinueta

@firmamendinueta

Ninguno salió herido y los dos encuentran motivos como para valorar positivamente el hecho de no haber perdido.

Debían escapar de la derrota y ambos lo consiguieron dejando una imagen al menos correcta que los pone a salvo de cualquier reproche hiriente.

Estudiantes tenía que impedir que su racha invicta de tantos años se cortara ante la multitud de socios que lo acompañó llenándolo de mimos. Objetivo logrado.

Gimnasia, por su parte, tuvo claro que sumar, aunque más no fuera un punto, en condición de visitante siempre será bien visto en el marco de un clásico. Meta cumplida.

El uno a uno de ayer lejos estuvo de generar admiración, pero les sirvió para empezar el nuevo campeonato sin tener que cargar una mochila pesada.

Ahora cada uno tratará de construir una buena campaña sabiendo que no volverán a cruzarse hasta el año que viene. Lo vivido en la víspera se irá disipando como un proceso natural debido a lo poco que entregó.

Estudiantes debía impedir que la gran seguidilla invicta se cortara frente a sus socios. Y lo cumplió

Si no fuera porque se trata del partido más caro para los sentimientos de los platenses, no serían tantos los comentarios que desde ayer mismo coparon las redes sociales.

muy buen primer tiempo de más, actor clave en el gol de rogel

El Lobo de Pipo se presentó levemente mejor en los primeros veinte minutos, donde Johan Carbonero parecía bien perfilado como para complicar la tarde de Godoy. Sólo fue una promesa que el colombiano no pudo plasmar en la continuidad del pleito.

Mientras tanto, el cuarto de hora final mostró más peligroso al León del Ruso. Emmanuel Más, quien jugó uno de sus mejores partidosdesde que llegó al Pincha, protagonizó un par de proyecciones netamente ofensivas muy celebradas. Primero le entregó un centro preciso a Boselli (su cabezazo se fue cerca del palo izquierdo) y después, sirvió en bandeja la pelota que Rogel embocó, sin marca, de cabeza. El lateral izquierdo fue la figura del primer tiempo y un actor clave para que Estudiantes se fuera al descanso sintiendo que podía quedarse con todo…

El tema fue que los delanteros albirrojos no tuvieron una gran actuación.

Cuando Zielinski puso al Loco Díaz por Pellegrini (ocho minutos después de la gran definición de Tarragona), la ilusión de ver un ataque fortalecido no tuvo correlato en las acciones.

Estudiantes marcó mal en la gestación del gol albiazul. Noguera quedó fuera de foco lejos del área, Rogel no fue a cruzar a quien representaba el principal peligro para su arquero y el Corcho Rodríguez acompañó con la mirada sin encimar al buen jugador que terminó siendo el delantero más peligroso del derby.

hacia rato que gimnasia no tenía un nueve tan serio y rendidor

Sin mostrar Brahian Alemán la preponderancia deseada por sus hinchas (estuvo impreciso y no lució determinante en el peso de las jugadas), fue Tarragona quien se convirtió en el mejor exponente del huésped.

Mano a mano con Andújar achicándole el ángulo de disparo, el artillero no falló. Por lo que lucha, por su oficio para cuidar la pelota y por su alto nivel de facturación en la red adversaria, Tarragona ya es un emblema que todos elogian y respetan.

Gimnasia tuvo claro que el empate como visitante le servía. EL ciclo de Gorosito conforma a la gente

Así como Paolo Goltz y Marcelo Weigandt fueron grandes incorporaciones, la llegada de este artillero tan eficaz como generoso en el despliegue físico, terminó de darle forma seductora al ataque tripero.

Ayer fue la figura de su equipo y uno que se hizo notar con elogiables atributos. Junto a Rodrigo Rey, que tuvo tres intervenciones de relieve, hicieron que Gimnasia no se sintiera agobiado en el desarrollo de las acciones.En síntesis, dieron la talla en una prueba tan exigente como valiosa.

El empate dejó a la ciudad en paz. Hoy no habrá tanto para el pase de factura.

Estudiantes empezará a diagramar todo lo concerniente para su excursión copera a Fortaleza y Gimnasia ya debe tener claro que su gente no festejará otra cosa que no sea la victoria ante el más que modesto Patronato que dirige Facundo Sava.

Este clásico no condicionó ni complicó a nadie.

Ricardo Zielinski y Néstor Gorosito prepararán lo que viene sin tener que dar demasiadas explicaciones por lo que hicieron.

Los empujones y las bravuconadas del final estuvieron de más. Si desde la tribuna le gritaron algo ofensivo a Rey, él no debió reaccionar. Pretender que en el fútbol argentino la gente no le diga cosas ofensivas a los jugadores rivales constituye una utopía.

El arquero debió enfilar hacia la mitad de la cancha para reunirse con sus compañeros, celebrar el la igualdad conseguida en buena ley y no brindarle mayor trascendencia a la cuestión.

Si cada protagonista que es insultado o vilipendiado por los hinchas rivales cae en la tentación de reaccionar, estaremos peor de lo que estamos. Todos los empujones y manotazos que dejaron antes de ir cada uno a su vestuario, están desnudos de cualquier utilidad.

uno más para el archivo de los que no serán muy recordados

Se fue el clásico dejando poquito. Casi nada. Lo espera un rincón oscuro de la memoria. Sin vencedores ni vencidos, habrá poco material propicio para la cargada de las próximas horas.

El viernes los dos volverán a salir a escena y nada generará la expectativa que matizó la última semana.

Gimnasia no salió a ganar hambriento por cortar la racha que le pesa, ni Estudiantes se plantó con total decisión estratégica por ganar ante su gente y en su casa.

A partir de hoy ganarán protagonismo las preguntas de los hinchas sobre las posibles transferencias de Carbonero, Del Prete, Guiffrey , Corcho Rodríguez y alguna más que pueda brotar súbitamente. El mercado de pases pasará a ser el tema convocante.

El clásico recién regresará durante el 2023. Esperemos que lo haga con una mejor versión.