Pudo ser para River, también para Defensa, pero fue empate

River sintió las bajas de su equipo base, y aunque repitió un planteo de juego agresivo, no logró pasar del empate sin goles como visitante de Defensa y Justicia, equipo que le planteó un partido de igual a igual.

El encuentro, de todos modos, no terminó de levantar vuelo, y tras un mejor primer tiempo del Halcón, la recuperación de los Millonarios y las buenas intenciones, el partido terminó en empate.

Se disputó en el estadio Norberto Tomaghello, Sebastián Beccacece se fue expulsado en el segundo tiempo y dejó la cancha a los gritos con Marcelo Gallardo y para ambos fue el debut en la Liga Profesional.

River debió presentarse con una formación alternativa por las bajas de jugadores afectados a los seleccionados de sus países de origen, empezando por Franco Armani y Julián Álvarez, quienes ayer fueron parte del equipo albiceleste que goleó 5-0 a Estonia en Pamplona, España.

En esos términos, el conjunto de Nuñez debió alistarse con Ezequiel Centurión en el arco, en lugar de Armani, Jonatan Maidana y Lucas González Pirez como dupla de centrales, por Paulo Díaz y David Martínez, y Braian Romero como referente de ataque, ocupando el habitual puesto de Julián Álvarez.

Otro ausente por la misma razón fue Nicolás De La Cruz, el uruguayo que ha pasado a ser clave en la estructura de equipo que Gallardo pretende desarrollar para atender los tres frentes que representan el tornero argentino que comenzó este fin de semana, la Copa Argentina y particularmente la Copa Libertadores.

Esta serie de modificaciones le costó a River momentos complicados en Florencio Varela en un partido en el cual a pesar de haber dispuesto de la pelota en la misma proporción, e incluso más que su rival, con una jugada que pudo haberlo dejado abajo en un mano de mano de Agustín Fontana con Centurión, que ganó el arquero.

Defensa también comenzó la nueva temporada debilitado por el reciente pase de Miguel Merentiel, su goleador, a Palmeiras de Brasil. Beccacece aconsejó el regreso de Nicolás (“Uvita”) Fernández, de San Lorenzo, aunque es un tema aún en análisis.

El trámite en líneas generales fue equilibrado, con buenas intenciones por parte de uno y del otro, aunque falta de ideas en la organización de jugadas. Les faltó un eje, a los dos, razón por la cual la pelota viajó sin detenerse en la franja central.

No obstante, más allá del referido cara a cara de Fontana con Centurión, el resto fueron llegadas hasta el borde del área.

El formato se extendió en la etapa complementaria, con dos equipos rápidos, dispuestos para el ataque, aunque sin la profundidad necesaria, en particular por la falta de precisión. Dentro de ese panorama, River fue ligeramente superior, y una asistencia de Esequiel Barco para Enzo Fernández le permitió al volante una llegada con posibilidades, que en definitiva Unsain se encargó de desbaratar.

Lo mejor, las emociones, aunque sin llegar al gol, se terminó viendo en el tramo final, con el conjunto visitante disponiendo del juego, aunque con un contragolpe peligroso del local. Una mano dentro del área que se reclamó, pero no fue atendida a favor de River, y un despeje sobre la línea de Maidana marcaron el final.