Violento asalto de madrugada: tras atarlo, escapan con dólares y un rifle

Un hombre de 38 años sufrió ayer por la madrugada un feroz asalto que fue perpetrado por dos delincuentes armados. El hecho, según pudo averiguar este diario, tuvo lugar alrededor de las 00.30 horas cuando la víctima se encontraba en su casa ubicada en 419 y 16.

Poco importó a los ladrones el movimiento vehicular que se registraba a esa hora sobre la avenida Arana y mucho menos la posibilidad de que su acto delictivo quedara registrado por las cámaras de seguridad instaladas en la cuadra.

Por caso, ante este escenario de tranquilidad, el damnificado se encontraba concentrado en sus actividades cuando, de pronto, la calma que imperaba en su casa se transformó en tensión y nerviosismo por la irrupción de dos malvivientes en su morada.

Creyendo que no había nadie en la casa, los ladrones avanzaron hasta que se encontraron cara a cara con el damnificado.

Una vez que fue abordado, el hombre fue conducido a una de las habitaciones de la casa en donde fue atado de pies y manos con precintos.

Luego, expusieron a la víctima el motivo por el que habían invadido su propiedad y la advertencia de que no dudarían en utilizar la violencia física si no colaboraba.

Las exigencias y las amenazas fueron tan claras que el hombre reveló de forma inmediata dónde tenía guardados sus ahorros.

De un escritorio tomaron divisas estadounidenses y un teléfono celular. Fuentes policiales detallaron que se trató de 1200 dólares y un aparato marca Motorola.

Pero los billetes resultaron insuficientes para estos malhechores que no dudaron en emprender una nueva búsqueda con el objetivo de agrandar el botín.

Mientras uno de los sujetos custodiaba e intentaba sacarle información a la víctima, el segundo, convencido de que hallaría más dinero, se encargó de hurgar en cada rincón de la casa.

Fue así que lograron dar con un rifle calibre 12 que terminaron sumando al botín.

Tras la partida de los hampones, comenzó para la víctima la odisea para poder liberarse de la compleja situación en la que lo dejaron.

Tanto como pudo, el hombre gritó durante varios minutos pidiendo auxilio. Después de casi media hora clamando por ser liberado, sus pedidos llegaron a oídos de un vecino cuya vivienda se encuentra a varios metros del lugar. Este frentista se encargó de dar aviso a la policía que llegó al lugar creyendo que los delincuentes aún se encontraban en el lugar.

Tras asegurar la zona, los uniformados ingresaron y se encargaron de liberar y poner a resguardo a la víctima.