Pymes y comercios sobreviven en un mercado cada vez más chico

Esteban Pérez Fernández

eperezfernandez@eldia.com

Según denuncian las organizaciones que representan a las pymes y comercios de todo el país, se debaten ante un escenario complejo y desafiante de una economía que los deja “al borde de la subsistencia” por diversos factores, que conspiran contra el entramado productivo y las bases del emprendedurismo que generó -en otros tiempos- crecimiento y pujanza en amplios sectores de la sociedad. Esas empresas hoy enfrentan su día a día ante una inflación galopante, una presión fiscal que los asfixia y un mercado que se achica y empobrece, a la par que lo hace la otrora potente clase media nacional, coinciden las voces empresariales consultadas.

Al respecto, Alejandro Guanzetti, presidente de la Federación Empresaria de La Plata (FELP), explicó que “pymes y comercio tienen hoy una situación muy complicada. La venta no es pareja. Ayuda un poco el Ahora 12, pero la gente tiene las tarjetas explotadas. El problema de la presión impositiva es cada vez más grande, el Gobierno no perdona nada y está saliendo a querer cobrar las deudas que hay y se dan casos como con Ingresos Brutos, cuando tenés saldo a favor no tenés forma de descontarlo pero sí te exigen el pago de la deuda. Además, sostuvo que “en La Plata tenemos el gran tema de la venta ambulante, que se lleva parte de las ventas del sector comercial y es un granito más de arena para que el comercio siga cada vez peor, por eso el mercado se achica continuamente, los precios siguen aumentando a razón del 5 ó 6 por ciento mensual, y todo esto complica a la venta y hace que estemos como estamos y creo que va a ser cada vez peor”.

Ante un mercado que enfrenta severos problemas sistémicos como la inflación, desajustes en las cuentas públicas y la pérdida progresiva del poder adquisitivo de la población, los argentinos se enfrentan al inédito escenario de muchos trabajadores formales que hoy están bajo la línea de pobreza, un fenómeno que desde distintos espacios de las fuerzas laborales se encargan de remarcar como novedoso y preocupante en la economía argentina. Sí, empresas y negocios padecen esta realidad con un deterioro en sus ventas, faltantes de insumos, cepos, márgenes de ganancias en declive, costos laborales y operativos en constante alza y el escaso acceso al crédito en el sistema financiero.

Punto de inflexión

Así, por ejemplo, empresarios pymes del sector industrial advirtieron en los últimos días que la actividad de las fábricas se encuentra en un “punto de inflexión” debido al sistema de control de importaciones y reclamaron al Gobierno que cambie los criterios para asignar los cupos de divisas para comprar insumos desde el exterior.

Por eso, empresas de distintos sectores vienen expresando dificultades para acceder a insumos debido a la escasez de dólares y a las restricciones para adquirir bienes importados. Mientras tanto, las pymes advierten que ya existen dificultades para planificar su producción y que esto podría empeorar en los próximos meses.

Ya se consignó en este diario que miles de pymes “desprotegidas” pelean hoy para intentar salir del camino que las llevaría a la quiebra y que la pandemia agravó las cosas. En marzo de 2020, inició la cuarentena, hasta diciembre de ese año, habían cerrado 90.700 locales comerciales, 41.200 pymes se encontraban en situación de colapso y 85.300 trabajadores veían perdida o gravemente afectada su situación laboral.

A mediados de 2021 un informe también realizado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revelaba que el 37 por ciento de las pequeñas y medianas empresas (pymes) había contraído endeudamiento extra, para intentar sostener la actividad. La entidad advertía asimismo que “si los gobiernos provinciales incrementan los impuestos, cerrarán más pymes”.

La situación no sólo no mejoró desde entonces, sino que empeoró, y el “Estado presente” que se escucha como repiqueteo en muchos discursos públicos, afirman, dice “ausente” a la hora de apuntalar al sector que mayor cantidad de empleo genera para el país, el de las pymes.

TESTIMONIOS DESDE EL CORAZÓN DE LAS PYMES

Guillermo Siro, presidente de Cepba, explicó que “el principal enemigo que tenemos es la inflación, que incrementa los costos y por consiguiente las actividades son cada vez menos rentables. Sobre todo cambió el hábito de los consumidores. El peso argentino cada vez vale menos y la gente se lo trata de sacar de encima y comprar en cuotas. Se incrementa la venta de mostrador con tarjeta de crédito, pero hay una caída en las ventas porque la gente ya no tiene más límite de crédito porque los bancos no incrementaron los montos de compra y los límites. La gente compraba hasta huevos de Pascua en cuotas y eso hoy lo siguen pagando, por eso no hay dinero para nuevas compras”.

“Si a eso le sumamos -agregó el empresario- el incremento de la actividad informal y legal de la venta callejera con productos de dudoso origen, sin factura, o la venta por internet sin ser comerciante, es una competencia desleal, por eso la actividad informal hoy es más negocio que la formal, porque si uno tiene que pagar todos los impuestos y cumplir con todas las normativas y leyes nacionales, provinciales y municipales, y las laborales, no puede competir contra alguien que no paga nada. Pero no hablamos del que hace una actividad de subsistencia, estamos hablando que detrás detrás de los ‘manteros’ hay grandes empresarios, grandes capitales que hacen grandes negocios con una actividad informal e ilegal”.

“Le pedimos al gobierno nacional que priorice decisiones que estimulen a las pymes que generamos el 80 por ciento del trabajo decente y a la producción de bienes y servicios trasformando nuestras materias primas competitivas y con la incorporación de insumos importados, creando valor agregado; para que, con mayor oferta, podamos ir combatiendo en conjunto a la inflación que, para el primer cuatrimestre, nos encontrará en los niveles más altos de los últimos años, ya que en términos generales el sector industrial cuenta con un 30% de capacidad ociosa”, afirmó el titular de Cepba.

Por su parte, Matías Hernández, presidente de la Asociación de Pymes constructoras (Apymeco), describió que “esta caída en el poder adquisitivo que tenemos todos hace que el modelo de consorcio al costo o un desarrollo sea casi inviable porque una familia para poder comprar un departamento en pozo de un dormitorio de unos U$S60.000 que tenga que entregar un 30 por ciento de anticipo y pagar el 70% restante en 24 meses, para afectar un 35% de su ingreso tiene que estar ganando $1.200.000 por mes para poder afrontar esa cuota y por eso, si no hay un cambio en esta situación, se va extinguiendo. Por otro lado, lo que vemos es que hay muchas obras, edificios, casa en construcción en los countries, mayoritariamente, que son inversiones que hace el que puede y tiene dinero ahorrado, aunque hay mucho de economía informal, y hoy la única alternativa para el que quiere preservar el valor del dinero sin mirar el corto plazo es el ‘ladrillo’, porque es la única apuesta que ante una eventual devaluación te puede llegar a amparar, no en lo inmediato pero sí en el mediano y largo plazo, que lo hemos visto en toda la historia argentina”.

Mientras, estimó que “los costos están subiendo de una manera vertiginosa, aumentos de materiales todos los días, mano de obra no en el mismo sentido pero lentamente las paritarias están acomodando con atraso los valores inflacionarios en los salarios , pero así y todo hoy el costo del metro cuadrado medido en dólares está en un valor muy bajo y hay gente que está invirtiendo esperando que la situación se recomponga y pensando en el futuro, pone el dinero en ladrillos”.

Para el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) Mario Grinman, “desde 1983, en términos de PBI, la Argentina es uno de los países de menor crecimiento de la región, con un 34% en ese período. Entonces, hay un problema de base en el país que se soluciona desde la política. Hoy necesitamos un Gobierno tranquilo, consolidado y que genere confianza. Es que la economía funciona en base a confianza y expectativas”. Consideró que hay sectores de la economía que “se están recuperando, pero solo están sacando la cabeza de abajo del agua y logran respirar. Pero si se sigue sin generar confianza, eso se va a revertir en los próximos meses. Sucede que los empresarios no saben si van a poder reponer mercadería, tal como está la situación”, enfatizó el titular de la CAC.

Grinman también se manifestó en contra de la creación de nuevos impuestos: “La renta inesperada es una iniciativa negativa, como cualquier creación de impuestos en un país que no soporta la tremenda presión tributaria que ya tenemos. Seguir pensando que se van a solucionar los problemas aumentando los impuestos es desconocer la realidad”. Y recordó que el actual PBI per cápita “es de 8.444 dólares”, mientras que “en 2012 era de 10.800 dólares. Hace una década que Argentina no crece. Estamos peor. Y si vamos al empleo privado, hoy hay 6.044.000 empleados privados, lo mismo que hace 11 años. Estamos en algunos casos igual y en otros peor”.

“El problema no es solo de este gobierno, sino también de todos los que pasaron en los últimos 90 años, que nunca entienden que la Argentina tiene todas las condiciones para progresar pero no hace las cosas correctamente”, remarcó Grinman, que también envió un mensaje a la dirigencia política: “Se necesitan políticos que asuman costos y el riesgo de perder elecciones para hacer cosas duras para la sociedad, pero que son la única manera de empezar a construir un país normal”. Y cerró ironizando: “Los empresarios “miserables, especuladores, malvados, pícaros y diablos’ son los mismos que están en Uruguay, Brasil, Chile o Paraguay. ¿Allá se portan bien y acá mal o el problema pasa por otro lado?”.

Finalmente, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, afirmó que en la actual coyuntura “se juega la profundización o el estancamiento del modelo industrial” y propuso “privilegiar a las fábricas por sobre el resto de las actividades” a la hora de asignar dólares.

“La venta ambulante es un granito más de arena para que el comercio siga cada vez peor”

“Pensar la solución en el aumento de impuestos, es desconocer la realidad”