Aterrador atraco nocturno: lo despertaron y le robaron 600 mil pesos

Un sujeto de 48 años sufrió en las últimas horas una desagradable situación en su domicilio situado en Ringuelet, donde lo sorprendieron al menos tres delincuentes que ingresaron a una propiedad de dos plantas por una ventana ubicada en la parte trasera de su vivienda, cuando él dormía, informaron fuentes policiales.

El sigilo con el que actuaron los ladrones, tanto fuera como dentro del inmueble, les permitió avanzar hasta la habitación del dueño de casa sin reportar mayores inconvenientes.

Inmerso en un sueño profundo, el damnificado recién se enteró de que estaba sufriendo un asalto cuando los malvivientes lo despertaron y lo amenazaron de muerte para obligarlo a que se quedara quieto y en silencio. Luego le exigieron que debía revelar el lugar en el que guardaba sus ahorros.

El episodio sucedió el pasado sábado por la noche en una vivienda emplazada en 513 entre 4 y 5.

Siempre en base a la versión oficial, la víctima se despertó sobresaltada por un sujeto que se le tiró encima y lo amenazaba.

Se trataba de tres intrusos que , aparentemente, se colaron a la casa por una propiedad lindante.

Tras superar este escollo, procedieron a vulnerar una ventana instalada en el fondo y le exigieron la entrega del dinero y todo lo de valor que tuviera en el inmueble.

Ni tiempo le dieron al damnificado para ponerse a resguardo, pedir auxilio o intentar una resistencia.

Es que luego de ingresar por la ventana, como si se tratara de un grupo táctico, recorrieron la casa sin que nadie advirtiera su presencia hasta que se encontraron con el propietario tendido en una cama descansando.

Para evitar cualquier contratiempo, uno de los malvivientes se abalanzó sobre el dueño de casa y lo inmovilizó.

Una vez que neutralizaron al dueño de casa, el clan delictivo se repartió tareas. Uno quedó a cargo de custodiar e interrogar a la víctima.

Y para ganar tiempo, un segundo integrante se abocó de forma inmediata a registrar la morada mientras que el tercero se encargó de abandonar la propiedad para hacer las veces de campana.

Durante varios minutos, los malvivientes revisaron cada rincón del inmueble mientras el dueño era sometido a un interrogatorio feroz.

Asustado por la presencia de los extraños y la contundencia de las amenazas, la víctima no ofreció resistencia.

Una vez que indicó dónde se encontraba su dinero y demás valores, los sujetos lo obligaron mediante amedrentamiento a que permaneciera allí hasta que ellos abandonaran la casa.

Y fue de este modo que se apoderaron de $600.000 y otros enseres.

Saciada su sed de robar, los ladrones decidieron pasadas las 1.30 que era tiempo de abandonar la casa.

Una vez que el propietario interpretó que se encontraba sólo y a salvo, llamó al 911 para dar cuenta del hecho.

De forma inmediata, los investigadores de la comisaría sexta abrieron una causa por “robo” y recorrieron la zona en busca de imágenes de cámaras de seguridad o testigos que ayuden a identificar a los responsables.

En base a las marcas que dejaron los asaltantes, efectivos de la policía científica establecieron que ambos individuos ingresaron por el fondo de la propiedad luego de saltar un muro.

Una vez que llegaron al patio trasero, avanzaron hasta la casa y forzaron la ventana con un elemento contundente que no fue hallado en el lugar e ingresaron a la casa.

Es en este marco que la policía se encuentra abocada a la recopilación de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la zona.

Los investigadores están confiados en que de los videos podrán extraer pistas más que concluyentes para poder identificar a los delincuentes y posteriormente detenerlos.

Vecinos de la zona que dialogaron ayer con este diario no dudaron en afirmar que la zona “está picante” desde hace varios años por lo que casos de este tipo ya no generan el asombro que antes causaban.

“Uno se va acostumbrando a que sucedan este tipo de situaciones a punto tal que se pierde la capacidad de asombro. Es lamentable decirlo pero la situación en la que estamos es consecuencia del mal manejo de las personas que elegimos como representantes”, expresó Luciana, una vecina que reside en la zona desde hace 20 años. y que pidió reservar su identidad.